Habitualmente, tras el nacimiento de un bebé, el cordón umbilical se corta a unos 4 centímetros de su abdomen utilizando dos pinzas hemostáticas para contener la hemorragia. Queda por tanto un trozo de cordón sobrante adherido al bebé que se sujeta con unos clips cauterizantes o pinzas especiales de plástico hasta que se seca y cae quedando el ombligo perfectamente cicatrizado.
¿Cuándo se cae el cordón umbilical?
La respuesta rápida a esta pregunta sería decir que la caída se produce habitualmente entre los 5 o 7 días tras el parto, pero depende del grosor de cada apéndice y de los cuidados realizados para curar el cordón sin que llegue a infectarse.
En algunos niños/niñas se desprende algunos días antes y en otros casos puede tardar hasta unos 20 días si no hay ningún tipo de complicación.
¿Qué hacer si el cordón umbilical no se cae?
Ya hemos comentado que el tiempo para desprenderse puede variar entre cada bebé pero si a la tercera semana aún no se ha producido la caída deberías ponerte en contacto con tu médico/pediatra para revisar si está todo correctamente.
Siempre hay que dejar que caiga de forma natural. Si el/la lactante en este caso cuenta con el cordón umbilical persistente, en ningún caso se debe tirar para intentar desprenderlo manualmente.
Prolapso del cordón umbilical
Alternativamente existe el prolapso del cordón umbilical, que consiste en otro tipo de caída del cordón debida a una complicación antes o durante el parto; El cordón umbilical cae o prolapsa en el cuello uteriono por delantte del niño/niña y nada tiene que ver con la caída natural a la que nos referimos habitualmente con la cicatrización del ombligo.
El prolapso ocurre en menos del 1% de los partos y cuando esto sucede existe la probabilidad de que el cordón quede atrapado con el cuerpo del bebé provocando riegos en su salud.