Cuidados del cordón umbilical

Cuidar al bebé recién nacido

Los primeros días del bebé en casa son los más bonitos, son días que nunca olvidarás, días que marcan la relación entre los padres y el nuevo integrante de la familia. Para el cuidado del más pequeño en estos días tan importantes, es necesario considerar cualquier recomendación de los médicos que atendieron al bebé y a la madre en el hospital; Seguir sus consejos básicos son la clave del éxito para un buen cuidado y sobre todo para disfrutar de unos primeros días tranquilos sin nervios.

Aún así, es también importante adquirir una serie de consejos que te podemos ofrecer a continuación y seguir una serie de rutinas en el día a día que te ayudarán a cuidar al bebé recién nacido evitando que se depositen secreciones en esa zona tan delicada.

¿Cómo curar y limpiar el cordón umbilical?

Lo primero que has de tener en cuenta a la hora de cuidar el cordón umbilical es que es un apéndice que se cae por si sólo, pero que tenemos que cuidar y curar cada día para evitar problemas en el bebe o cualquier tipo de infección/dolor.

Al tratarse de una «herida» que ha de curarse, es importante que se cuide como cualquier otra, aunque también es verdad que al tratarse de un paciente bebé las curas deben ser especiales. Lo primero que hemos de tener en cuenta antes de proceder a cuidar el cordón umbilical es lavarnos las manos bien con algún jabón. La higiene de las personas que entran en contacto con el bebé es especialmente importante.

Hay varios métodos, pero «de toda la vida» se ha utilizado principalmente alcohol de 70º para empapar una gasa. Dicha gasa empapada en alcohol la colocamos alrededor del cordón dejándola secar al aire libre.

Alternativamente al alcohol de 70º, ahora también se está utilizando una solución de clorhexidina por indicación del pediatra que resulta igual de antiséptico que el alcohol pero con la ventaja de que resulta menos irritante y más cómodo de aplicar con un simple pulverizador en vez de utilizar una gasa.

Estas curas se recomiendan 3 o cuatro veces al día hasta que se produce la caída del cordón umbilical y cicatrice perfectamente el ombligo.

Antes se recomendaba no bañar al bebé o hacerlo por partes para no mojar el cordón umbilical, pero actualmente se aconseja bañar al bebé para evitar que proliferen las bacterias y secar muy bien el ombligo posteriormente. Debe estar bien seco, protegido y tapado para evitar posibles infecciones.

Puedes dejar el cordón sin tapar con el pañal para que se airee pero vigila que cualquier prenda de ropa u otros textiles no entren en contacto con la herida, ya que pueden causar infecciones o irritationes. Si decides sujetar el apósito del cordón umbilical poniéndole el pañal encima presta especial atención, ya que este podría infectarse con las heces u orines de estos primeros días.

Otra de las recomendaciones que suelen hacer los médicos para estos primeros días, y que además supondrá un gusto para los padres, es el contacto físico. Sí, el contacto directo de la piel del bebé con el de la madre y el padre. Este contacto directo provocará que ciertas bacterias beneficiosas entre en contacto con el bebé, realizando la labor de vacuna prematura muy importante para estos primeros días. Ya sabes, abrázale y dale cariño, esa siempre es una gran vacuna.

Según informa la Asociación Española de Pediatría, para la limpieza es mejor no utilizar ningún tipo de alcohol (sólo limpiar la zona del cordón con agua tibia y jabón neutro, secando bien posteriormente), ya que se ha demostrado en los últimos estudios que la cicatrización se podría producir más despacio.

A los pocos días el cordón caerá por si sólo, sin que suponga ningún tipo de dolor para tu bebé. Los primeros días tras la caída puedes encontrar algo de sangre, pero si no es muy grande en cantidad no es algo por lo que haya que preocuparse.

Cordón umbilical infectado

Si a pesar de todos estos cuidados el cordón se infecta, no te preocupes. Se debería llevar el bebé al pediatra;

  • Si ves que desprende un mal olor, la piel está enrojecida, supura pus o el recién nacido tiene fiebre.
  • Si ves sangre abundante (algunas gotitas podrían ser normales).
  • Si observas algún bulto en el ombligo.
  • Cuando el cordón no se haya caído tras algunas semanas.

En este caso llama a tu médico/pediatra y que te atienda lo antes posible. Pero ante todo actúa con calma.